El Papa presidió hoy las exequias de cardenal brasileño Moreira Neves
Vaticano: El Papa Juan Pablo II presidió hoy las exequias del cardenal brasileño Lucas Moreira Neves, señalado como posible "papable", luego de haber rezado en su capilla privada por las víctimas del 11 de setiembre.
Moreira Neves, de 76 años, falleció el 8 de septiembre en una clínica romana, tras una enfermedad prolongada que afectó sus riñones y a la que se refirió el Pontífice en la homilía como "gran sufrimiento que lo acercaba a Dios".
La solemne misa en latín, con un rito especial para las exequias de cardenales (in exsequiis cardinalium defunctorum) fue celebrada por el vicedecano del colegio cardenalicio, el alemán Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, pero la homilía fue leída por el Papa.
Juan Pablo II entró en la tarima móvil que usa desde hace tiempo, con un aspecto bastante bueno y leyó la homilía con voz bastante clara y firme.
La "sensibilidad pastoral", la "inagotable caridad hacia los pobres, en particular hacia sus ´meninhos de rua´, el amor por la Iglesia católica" fueron algunos de los aspectos del cardenal Neves Moreira destacados por el Papa.
"En estos largos años marcados por la enfermedad -continuó el Papa- su incesante cooperación para el bien de los hermanos se hizo aún más apostólica y se convirtió en más eficaz, en cierto sentido, en virtud de la íntima unión con Jesucristo."
El Papa, de 82 años, estuvo sentado a la derecha del altar mayor, junto al féretro del cardenal, que estaba apoyado en el suelo y con el Evangelio sobre la madera.
Durante la homilía esbozó una breve biografía de quien fue presidente de la Conferencia episcopal brasileña, arzobispo de San Salvador de Bahía y cardenal primado de Brasil.
"Dom Lucas", como también lo llamó el Papa al despedirlo, era miembro de la Orden de los Predicadores fundada por Santo Domingo de Guzmán.
El Papa lo recordó también como animador del Movimiento Familiar Cristiano y de la pastoral con intelectuales y artistas, antes de ser arzobispo de Bahía y mucho antes de llegar a Roma para presidir la poderosa Congregación de los obispos, uno de los más altos cargos en la jerarquía de la Santa Sede.
Moreira Neves había renunciado al cargo por motivos de salud en el año 2000, cuando escribió su testamento espiritual, en parte leído hoy por Juan Pablo II.
Entre los presentes en las solemnes exequias estaban todos los titulares de dicasterios de la Curia romana, obispos, religiosos y diplomáticos.
En base a ANSA
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