CUATRO URUGUAYOS PARTICIPARAN EN LA OLIMPIADA IBEROAMERICANA
"Matemáticamente tenemos chance"
La matemáticas cada vez tiene más adeptos: 9.500 estudiantes de 154 liceos participaron de la última Olimpíada Nacional y cuatro fueron seleccionados para el Iberoamericano
PABLO PERA PIROTTO
Javier Cóppola, Leticia Cirlinas, Joaquín Brum y Marcos Sander son los cuatro jóvenes de 18 años que representarán a Uruguay en la próxima Olimpíada Iberoamericana de Matemáticas, que se desarrollará en El Salvador del 28 de setiembre al 6 de octubre. Ellos fueron elegidos tras obtener los puntajes más altos en seis exigentes pruebas en las que intervinieron todos los miembros del seleccionado nacional.
El más experiente del grupo, Javier Cóppola, ha participado en Olimpíadas Nacionales, del Cono Sur, Iberoamericanas e incluso en tres Mundiales, competencias en las que ha cosechado además de varias medallas, importantes vivencias. "En la Olimpíada Mundial conocés gente de todo el mundo. Jugás al fútbol con un ruso y un chino, y después te sentás a comer al lado de un tailandés; eso está muy bueno", relató.
Leticia Cirlinas es la única integrante de la delegación que aún va al liceo. Cursa sexto año en el instituto San Felipe y Santiago, y aún no ha decidido si su futuro será la ingeniería, o la licenciatura en matemática de la Facultad de Ciencias igual que sus compañeros seleccionados. "A mí lo que más me gusta no es la competencia en sí, sino el hecho de razonar, de pensar, de tener nuevas ideas en torno a un problema. Si me merezco ganar mejor, pero yo lo hago para mí, porque me gusta".
A los cuatro les importa remarcar que más allá de su talento y gusto por las matemáticas, son jóvenes comunes y corrientes, que les interesa también la música, los deportes o salir con sus amigos como cualquiera de su generación.
Aunque es unánime la opinión de que va a ser difícil traer una medalla de la próxima Olimpíada Iberoamericana, nadie pierde las esperanzas de poder lograrlo, basándose quizás en ese concepto que los uruguayos tanto han escuchado en las últimas competencias deportivas: "matemáticamente tenemos chance". Nunca mejor dicho.
JUVENIL. En caso de que ganaran, no sería la primera medalla que Uruguay recibiría por sus talentos matemáticos. Un estudiante de tercero de liceo del Richard Anderson, Federico Bliman, obtuvo medalla de oro en la Iberoamericana Juvenil en la que participaron chicos entre 13 y 15 años. "La matemática de estas competencias no tiene nada que ver con la del liceo; es mucho más que hacer cuentas, es plantearse desafíos y poder resolverlos", explicó a Reverso el joven de 14 años, premiado con una de las apenas siete que se otorgaron para toda Iberoamérica, en una ceremonia que se realizó en el Richard Anderson.
El profesor Wellington Mazzoti, subdirector de la sección secundaria del Richard Anderson, aseguró que Federico Bliman es bueno para la matemática pero que, como cualquier otro joven de su edad, también hace teatro, va a los campamentos y al club. "Lo que pretendemos es que éstas competencias sean una más de las actividades que realizan los alumnos, no queremos favorecer que los chicos lo hagan como escape de otras cosas," señaló el docente.
Otra ganadora de la competencia Iberoamericana, en su edición para mayores de 1999, fue Natalia Bottaioli, quién se llevó la medalla de bronce. "Hay que apropiarse del problema y poner algo de uno para resolverlo. La creatividad que se requiere para eso me parece hermosa".
COMPARTIDA. Los Iberoamericanos, las Olimpíadas Nacionales y del Cono Sur, los seminarios y otras actividades forman parte de la Compartida de Matemática, un proyecto que tiene nueve años de historia y que se creó para coordinar y promover diversos eventos que se desarrollan durante todo el año. "Se han organizado hasta concursos de fotografía donde las imágenes deben transmitir conceptos matemáticos", señaló el profesor Ariel Affonso, director del emprendimiento.
El objetivo principal de la Compartida es brindar al joven que le gusta la matemática un lugar para que pueda desarrollar su talento. "Por ejemplo, cuando un chico actúa bien, va a las clases de teatro que hay en cada colegio; si canta bien participa del coro, y lo mismo ocurre con los deportes. En cambio al que le gusta la matemática, en las actividades curriculares pierde tiempo, se aburre. Creo que hay que ayudar a desarrollar a cada chico íntegramente", puntualizó Affonso.
A pesar de su corta historia, la Compartida se ha convertido en un fenómeno que suma una cantidad de jóvenes que parece multiplicarse año a año en forma exponencial. Como ejemplo, basta con ver los números de la última edición de la Olimpíada Nacional de Matemática dónde participaron 9.500 alumnos de 154 colegios de todo el país.
APOYOS. Los recursos necesarios para llevar a cabo estas competencias se obtienen de las propias instituciones participantes, destacándose el liceo José Pedro Varela, uno de los principales centros operativos, que brinda su red informática (la Red Educativa Uruguaya) así como su página web para la difusión de las actividades, y el Instituto Preuniversitario, que presta sus instalaciones para entrenar a los participantes.
Cada año el Ministerio de Educación y Cultura brinda su auspicio, declara los eventos de interés ministerial y otorga pasaportes oficiales a la delegación. En ocasiones, los colegios cubren los pasajes de su alumno o lo premian con una reducción de la cuota mensual.
Todos los profesores son honorarios e incluso, en muchas ocasiones, pagan de su bolsillo los costos de los viajes. "Para darle más transparencia a la Compartida, ni siquiera tenemos una cuenta bancaria", recalcó orgulloso Ariel Affonso.
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