Los temas de El País. No saben cómo terminará la historia, pero sostienen que su oferta de reprogramar depósitos y capitalizar bancos refleja lo mejor de la cultura uruguaya.
La batalla de los ahorristas
Depositantes de bancos suspendidos apelan a los fondos de los no residentes
Son protagonistas estelares de una película en la que nunca desearon participar, víctimas de una crisis que no esperaron, que fueron descu briendo lentamente y que los dejó, de la noche a la mañana, más pobres.
Los ahorristas de los bancos sus pendidos se han lanzado a una cam paña inédita tratar de salvar las instituciones en que depositaron su dinero y aunque no saben cuál será el final de la historia, los que enca bezan el movimiento están conven cidos de que reflejan lo mejor del modo de ser uruguayo.
Son historias de gente anónima que, obligada, se hizo pública, dejó en segundo plano sus actividades habituales y se lanzó en una cruzada que tiene mucho de sacrificio y pocas seguridades sobre su resultado, por que a fin de no perder sus ahorros ofrecen reprogramar los vencimien tos de sus depósitos y capitalizar los bancos porque peor es perderlo todo .
Los integrantes de las comisiones de ahorristas de todos los bancos dicen que el movimiento fue espon táneo y todos coinciden en que el sindicato bancario (Aebu) les brindó facilidades para organizarse pero que no tuvo ingerencia en las decisiones.
No todos los casos son iguales. Los ahorristas de los bancos Co mercial, Montevideo y Caja Obrera no tuvieron interlocutor del otro lado del mostrador, porque los socios del primero se retiraron del escenario al estallar la crisis (aunque ahora han vuelto con planteos concretos) y los dueños del segundo fueron procesa dos por la Justicia y el banco inter venido.
Debieron enfrentar el problema del secreto bancario que no les per mitía siquiera individualizar a los ahorristas que estaban en el mismo problema y todos dicen que recibie ron al principio una respuesta tibia del sistema político.
En el Banco de Crédito la historia es distinta. Los ahorristas han traba jado desde un principio con el accio nista minoritario de la institución, el St. George Limited, del grupo Moon, que les brindó la información nece saria y propuso las soluciones. Su propuesta de reprogramación ha sido incluida en el paquete que ese banco negocia con el gobierno.
NO SOMOS NADIE. El domingo 4 de agosto Sergio Lamorte, un conta dor de 31 años, recibió con preocu pación, pero resignado, la noticia de que el Banco Comercial no abriría sus puertas al día siguiente. Como todo el mundo me quedé sentado, esperando y pensando: ya se arre glará, ya nos informarán cuándo te nemos que ir a retirar el dinero .
Recuerda que los días pasaban y las versiones sobre el futuro del banco comenzaba a cambiar. Fue ron días de nerviosismo creciente y de confusión , afirma.
El jueves 8 un amigo y colega, Carlos Fraschini, que estaba en mi misma situación, me dice: acá lo que hay que hacer es dar un paso ade lante y que la gente voluntariamente reprograme los plazos .
Se fue derecho a la agencia del banco en el WTC, que es donde operamos, y le dijeron que era una buena idea pero que nadie estaba haciendo nada .
Mientras Fraschini volvía a su ofi cina defraudado por no haber con seguido contactar a nadie, el gerente de la agencia envió un correo elec trónico a todas las sucursales con tando el episodio.
La gente empezó a llamar a la oficina, fue como una avalancha dice Lamorte a las primeras treinta llamadas respondimos que no estábamos organizando nada ni lo pensábamos hacer, que era sólo una idea. El viernes en la tarde hablé con Carlos y me dijo: si nadie organiza nada lo vamos a tener que hacer nosotros .
Lo primero que hicieron fue con seguir un lugar y fijar una reunión con los ahorristas del banco para el lunes siguiente en el Hotel Western Paladium.
Fue algo impresionante, asistie ron 800 personas, nunca esperamos tanto. Nosotros informamos lo que sabíamos por la prensa y poco más. Era todo una confusión, al principio la gente se preguntaba si éramos los banqueros. Les dijimos: no somos nadie, somos ahorristas que estamos hace dos semanas con la plata que tenemos en el bolsillo y desesperados porque este banco vuelva a abrir lo más rápido posible .
Allí se nombró una comisión, qué Lamorte integró y dice que desde entonces nos hemos convertido en bancarios, banqueros y psicólogos .
Una semana después el 80% de los ahorrista ya había firmado el do cumento, en forma de contrato, en que manifiestan su voluntad de re programar el 75% de sus depósitos y capitalizar con el restante 25% a cambio de acciones preferentes.
TERAPIA. Para otros ahorristas el disparador fue una asamblea convo cada por el sindicato bancario (Aebu) en el salón Azul de la Intendencia el 14 de agosto. Así fue cómo entró en la historia Luis Ganz, un operador de comercio exterior de 47 años que tenía sus ahorros en el Banco Mon tevideo. Allí conoció la situación y se integró a una comisión de trabajo con otros 15 ahorristas.
Creo que en esa primera instan cia lo hacían, no sólo por sus intere ses económicos, sino también como una especie de terapia. El hecho de estar en casa esperando las noticias, escuchando lo que se comentaba en una radio o lo que salía en un perió dico, era desesperante , confiesa.
Convocaron una asamblea a la que asistieron casi 500 personas que manifestaron el deseo de buscar so luciones, sin ir a golpear las puertas ni enemistarse con los funcionarios .
Ganz dice que la decisión de no enfrentar a la institución y a las autoridades surgió de un análisis téc nico y de una cuestión cultural.
Una liquidación del Banco en el mejor escenario no nos permitiría recuperar más del 15 o 20% en un plazo de muchos años .
Pero el restante elemento fue para él fundamental: La cultura del pue blo uruguayo se está marcando una vez más. Creo que existe un conven cimiento de los ahorristas de que si salimos de esta crisis esto tiene que ser el verdadero marketing que debe aplicar mañana el sistema financiero uruguayo a nivel internacional .
Asegura que el perfil de los aho rristas ayudó y que así se lo planteó en una reunión al presidente del Banco Central, Julio De Brun. El ahorrista uruguayo es una persona que ha luchado toda su vida, que ha buscado seguridad o respaldo para las actividades que realiza y que es perseverante y tranquilo .
Pero agrega que eso nos ayudó también a decirle al Cr. De Brun que así como tienen esa tranquilidad, los ahorristas no están dispuestos a ce der un centímetro de terreno. Le dijimos que el concepto de estado paternalista se aplica cuando el hijo ha hecho mal los deberes y hay que ayudarlo, pero que nosotros quere mos un estado consciente de sus responsabilidades, que asuma sus compromisos en cuanto a los contro les .
Agrega que saben que la situación es difícil pero afirma que la acción de los ahorristas no se agota en esta instancia. Siempre por la vía del razonamiento, pero no hay ningún ahorrista que vaya a pensar en perdersus ahorros .
FIN SUPERIOR. La historia de los hermanos Miguel (41) y Daniel (36) Zubillaga fue un poco diferente. Los dos son ahorristas del Banco de Cré dito y tienen una pequeña empresa familiar de servicios vinculados al sector de la Salud.
Ellos también reconocen el im pulso que significó la asamblea de Aebu en el Salón Azul de la IMM, pero a diferencia de la mayoría lle garon a ella bastante más informa dos, ya que por iniciativa propia ha bían tenido contactos con el accionista minoritario del Banco de Crédito para conocer la situación.
En esa asamblea hicimos uso de la oratoria y volcamos esa informa ción a los ahorristas .
A partir de allí convocaron a una nueva asamblea en el teatro de Aebu en la que se conformó una comisión que ellos integran y se resuelve pedir una reunión con las autoridades del banco no para negociar sino para dialogar y ponernos a disposición para ser el nexo entre el accionistas minoritario y los ahorristas para ver qué podíamos hacer entre todos .
Explican que a eso le siguen reuniones diarias hasta que se llega a un texto que el propio accionista minoritario, conjuntamente con no sotros, que es llevado a una asamblea que se realiza en el club Banco de Crédito y que es el que ahora están suscribiendo los depositantes .
Reconocen que esa asamblea tuvo un momento difícil y se tornó caó tica, pero la llegada de Juan José Ramos, dirigente sindical bancario, permitió tranquilizar los ánimos. Ra mos les aconsejó a los depositantes que reclamaran acciones preferentes como contrapartida de su capitaliza ción. La comisión llevaba ese mismo planteo pero no había llegado a plan tearlo por el desorden , dicen los hermanos Zubillaga.
Reconocen que el proceso de no reclamar al banco la devolución del dinero y en cambio poner los ahorros como parte de una solución es me dio crudo, pero es una realidad. El accionista minoritario que ahora es el que le va a dar liquidez al banco tiene una propuesta concreta. O era perder todo o apostar a la reprogra mación y a la capitalización. No ha bía muchos caminos , afirman.
Admiten que no es buena quizá la solución pero el fin es superior , agregando que desde que asumieron protagonismo en el movimiento de ahorristas sus vidas cambiaron y que la gente los para en las calles y les anima a que sigan buscando una solución. No seríamos francos si no dijéramos que al principio nos im portaban nuestros ahorros, pero des pués fue tal la carga emotiva que no era sólo salvar lo nuestro. Una vez que nos involucramos nos dimos cuenta que era un tema país .
SIGNOS VITALES. Aunque no sa ben cómo terminará la historia, los ahorristas coinciden en que han lo grado resultados importantes.
Este paso adelante que dimos los ahorristas es un hecho inédito. Eso cambió el totalmente el escenario: hace tres semanas el banco (Comer cial) estaba desahuciado, listo para ser liquidado, hoy el muerto empieza a tener signos vitales , dice Sergio Lamorte.
Todos los entrevistados relatan que cuando intentaron los primeros contactos políticos para hablar de su situación la reacción fue fría, distante y que nadie creía en alternativas. Hoy ven que parlamentarios y miembros del gobierno hablan de posibles so luciones.
Quizá estoy muy eufórico , dice Lamorte, pero creo que descubri mos un filón de oro que es más importante que encontrar petróleo en el mar territorial o diamantes en Rocha. Porque Uruguay es el país más pobre en recursos naturales de Latinoamérica pero a los inversores les podemos decir que tienen que apostar a este país porque somos diferentes, porque hay gente sensata que busca fórmulas para arreglar las cosas .
Lamorte piensa un poco la res puesta pero no demuestra muchas dudas cuando se le pregunta si vol vería a depositar su dinero en Uru guay. Es difícil, pero si uno vive aquí tiene que dejar el dinero, porque (sacando el dinero del país) se hace daño por más que piense que se salvó. Tendrá el dinero más seguro afuera pero lo pierde por empobre cimiento general, porque se va por el otro bolsillo, porque bajan los suel dos o en tu familia alguien queda desocupado o a tu empresa le bajan los ingresos .
Ganz, del Montevideo, tiene claro también por qué quedó atrapado en este problema. Los que quedamos somos los que confiamos en el país. Pienso que, cada uno de nosotros, pensó en ese momento que si todos nos íbamos el barco se hundía .
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