Seguridad | El seminario "Policía, sociedad y futuro" estableció las propuestas de reestructura, con cambios en el régimen de ascensos y en la carrera
Seis regiones policiales en Uruguay
De las 274 comisarías y los 400 comisarios quedará la mitad, en tanto que redistribuirán efectivos al área metropolitana
GUSTAVO TRINIDAD
"Esto no es un seminario más. No es un conjunto de conclusiones que se guardan en un cajón. Esto es parte de un proceso para el nacimiento de una nueva policía", el orgullo de Gloria Robaina, integrante del Programa de Seguridad Ciudadana, es fundado. Durante cuatro días, altos mandos de la Policía, jóvenes oficiales, especialistas extranjeros, jueces,fiscales, ministros, intendentes, abogados, sociólogos, docentes, diputados, ex presidentes, catedráticos, empresarios y periodistas pusieron bajo la lupa a la institución policial. Las ideas no faltaron.
De aprobarse los ambiciosos planes propuestos por las jerarquías policiales, habrá una redistribución total de la Policía a nivel nacional, se eliminarán varias jefaturas y cerca de 200 comisarías y se trasladarán cientos de policías del interior a la zona metropolitana.
Para la policía el país estará divido en seis distritos y no en departamentos. Todos los comisarios serán abogados, de acuerdo a la unificación de la carrera policial, que incluirá la carrera en leyes. La instrucción culminará con un título de doctorado en seguridad pública.
El nivel del personal subalterno será objeto de un fuerte impulso. Al momento se puede ingresar a la escuela de tropa con seis años de primaria; en un futuro se hará sólo por concurso y con ciclo básico aprobado. Los policías recibirán cursos para relacionarse mejor con los adolescentes, incluso manejando su lenguaje.
Los ascensos serán por mérito más que por antigüedad, exactamente al revés que ahora. Se prevé, asimismo, una policía ecológica que cuidará los delitos contra el medio ambiente y un Juez Ejecutor se instalará en cada centro de reclusión para seguir de cerca como se cumplen las condenas.
Fueron veintiocho horas que quedarán en la historia de la Policía Nacional. Pocas instituciones públicas han tenido el coraje de autocriticarse y aún de escuchar las críticas y sugerencias de las miradas externas en una exposición pública.
Ahora varios grupos especializados llevarán adelante la ardua tarea de desglosar y articular todo el material que arrojó el seminario "Policía Sociedad y Futuro realizado entre el martes 27 y el viernes 30 de agosto.
DISTRITOS.
La palabra "futuro" que aparece en la consigna no es caprichosa. Se trata de anticiparse a situaciones que son cada vez más complejas. Si bien Uruguay no arroja aún números dramáticos en sus índices delictivos, está inmerso en el continente más violento del planeta.
"La idea surge de la propia interna policial. Una serie de oficiales y policías pertenecientes a los altos mandos pensamos que hay ineficiencias en la actual estructura policial y que se necesitan cambios que no admiten demoras" , explicó el inspector general Celso Rodríguez, director de la Escuela Nacional de Policía y uno de los principales impulsores de la reforma. Rodríguez cree que la Policía está mal parada en la cancha.
"Es una cosa de lógica. Un breve estudio alcanza para verlo. Tenemos un creciente reclamo justificado de más presencia policial en la zona metropolitana del país. Pensamos que hay policías de más en la campaña".
La idea es olvidarse de la división departamental del territorio y armar distritos que atiendan a los índices delictivos de cada zona y en función de esto tengan la cantidad de policías acorde. Esto incluye la eliminación de jefaturas y comisarías.
Ahora hay 274 comisarías y cerca de 400 comisarios. En ambos casos podrán que dar en la mitad. Rodríguez se imagina un mapa policial dividido en seis distritos. Se necesitan más funcionarios en Montevideo, Canelones y Maldonado. Hay departamentos como Flores y Lavalleja que no tienen ni la cuarta parte de rapiñas que Canelones por ejemplo. Pero la propuesta tiene su contrapartida.
Jerarcas de estos departamentos a los que se les extraerán policías y cerrarán comisarías, dijeron que los destacamentos de las zonas rurales cumplen funciones vitales para los habitantes.
"Yo tengo destacamentos a 200 kilómetros de la Jefatura con una camioneta que es para muchos vecinos del lugar el único vehículo que los puede trasladar en caso de enfermedad o accidente grave. Ya hemos cerrado algunos destacamentos y por ello tuvimos problemas de falta de asistencia. Son funciones sociales que la policía no puede desatender. ¿Acaso apostamos a la cantidad en detrimento de la calidad?", se preguntó José María Pose Sanmartín, jefe de policía de Lavalleja.
Pero Rodríguez asegura que estos casos se tendrán en cuenta y que una reestructura de este tipo no tiene por qué dejar ciudadanos desamparados.
La función de servicio social, que crecientemente recae sobre los policías, los funcionarios públicos peorpagos del estado, junto al reclamo de su profesionalización, no podía estar fuera de discusión. "Todo lo que nadie quiere va a parar a la Policía. Nadie se va a hacer cargo de las cárceles, que son como una culpa. La Policía recibió en 1971 el control de las cárceles, con la fuga de 111 tupamaros de Punta Carretas. Aceptamos el reto. Pero las recibe sin preparación, sin medios", puso como ejemplo el inspector general Enrique Navas, Director Nacional de Cárceles.
¿PROFESIONALES?
Pocas instituciones públicas despliegan un red tan vasta de contactos con los ciudadanos. Pocas instituciones cortan a la sociedad en tantas direcciones como la Policía. Ahora los funcionarios policiales deben hacerse cargo de la violencia familiar, los policías de proximidad son acuciados con problemas que tienen que ver con la iluminación del barrio, el ruido de una fábrica, la basura que deja una feria, los niños que no concurren a clase, sólo para enumerar algunos servicios que nada tienen que ver con la tarea policial estrictamente entendida como la prevención y represión del delito.
"Un 70% de las actividades que realiza la policía no tiene relación directa ni indirecta con el mantenimiento del orden o el control de la criminalidad. Son tareas de asisten cia y de servicio a la comunidad", indicó la licenciada Laura Chinchilla, diputada de Costa Rica y asesora internacional en materia de reforma policial.
La Policía adquiere cada vez más responsabilidades. Así el ejemplo de una familia en la que el hombre golpea a la mujer. Muchas veces el policía termina haciendo un seguimiento del caso. Cada vez que hay un problema la mujer recurre a la comisaría. El policía se inmiscuye en el conflicto, pero el seguimiento debería hacerlo un asistente social. Como en la realidad esto no ocurre, se pide que además el policía esté preparado para ello.
A nadie escapa que cientos de policías están viviendo en asentamientos con enorme dificultades económicas para sobrevivir. "No hay profesionalización sin salarios dignos", sostuvo con irrefutable lógica un oficial. Un agente de segunda, quien está más que nadie en contacto directo con los cuidadanos, gana 4.124 pesos. Los que pueden, trabajan 16 horas al día complemen tando con el servicio 222. "Si para el Estado la seguridad y los policías son un tema prioritario hay que demostrarlo en los sueldos, no alcanza con decirlo", sentenció el ex presidente Luis Alberto Lacalle, uno de los participantes del seminario.
Para Gloria Robaina un aumento de sueldos a los funcionarios es algo que "está en la tapa del libro". Pero todo indica que por ahora el Estado tiene otras prioridades.
Las propuestas apuntaron básicamente a una policía más profesional, social, democrática y humana. Pareciera que no hay contradicción entre este enfoque y el combate más efectivo a la delincuencia que la población reclama. Así la Institución Policial se encamina hacia el futuro, entre lo que debe permanecer y lo que ha de cambiar, un juego de tensiones imprescindible a la superviviencia.
CORRILLOS
GREMIO. Se pudo escuchar durante el Seminario comentarios acerca de una posible normativa que permita la agremiación de los policías, incluso sin derecho a huelga. Pero la misma no fue propuesta en voz alta. Otra jerarquías policiales consideraron que no es tema importante y aún que no está en la cultura de una institución de mandos verticalistas.
LEY. El decano de la Facultad de Derecho, Alejandro Abal Oliú, manifestó la necesidad de reformar el artículo 690 de la Ley Orgánica Policial, referente a la detención de los ciudadanos. Al momento cada detención exige que se realice infraganti delito o por orden de Juez, lo que movió al comisario inspector Washington Curbelo, de Policía Técnica, a afirmar que la mayoría de las detenciones son ilegales.
FORMACION. Se reducirá drásticamente la cantidad de Escuelas de Policía en todo el país que al momento suman 18 y albergan a 732 alumnos. Se unificará la carrera policial que llegará al doctorado en seguridad pública. El personal subalterno deberá ingresar a la policía con ciclo básico aprobado y por concurso.
CARCELES. Un Juez Ejecutor instalado en cada cárcel seguirá de cerca el curso de cada pena. Un cuerpo especial de policías recibirá instrucción para el trato directo con los reclusos.
COMUNIDAD. Se valoró el trabajo que vienen desarrollando los policías de Proximidad por lo que se propuso profundizar y acrecentar su acción. Unicef y otros organismos especializados dictarán curso a los policías para mejorar su relacionamiento con jóvenes y niños. Hubo coincidencia en que la relación más deteriorada de la institución es con los adolescentes.
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