Se instaló el Parlamento, en una ceremonia que por primera vez en la historia fue presidida por un socialista.
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DESFILE. Gargano, Abdala y los restantes legisladores presencian el desfile del Batallón Florida
HUGO BORRELLI
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Con un marco excepcional de público, que superó ampliamente jornadas similares cumplidas a partir de la restauración de la democracia, el senador socialista Reinaldo Gargano declaró abierto ayer, a las 16:41 horas, en la Asamblea General del Poder Legislativo, el cuadragésimo quinto período de sesiones del Parlamento Nacional.
Gargano presidirá el Senado y la Asamblea General en forma interina hasta el 1º de marzo próximo, en que asumirá esas funciones el vicepresidente electo de la República, Luis Hierro López. Previo a ese acontecimiento, la Cámara de Representantes eligió, por unanimidad, y en una votación nominal que se prolongó por más de tres horas, al diputado del Foro 2000, Washington Abdala para presidir el primer período anual de sesiones de ese cuerpo.
Mientras se cumplía esa elección, al otro lado del Salón de los Pasos Perdidos, en la denominada cámara alta, juraron en sus cargos los treinta senadores que resultaron electos el pasado 31 de octubre.
LOS TESTIGOS. La ceremonia fue seguida desde la barra y los palcos reservados a las autoridades nacionales y partidarias, por un desbordante contingente de familiares, amigos y correligionarios de los juramentados. El ex presidente de la República, Luis Alberto Lacalle, que renunció a su banca para que ingresara Guillermo García Costa, tuvo que dividir su tiempo entre una cámara y otra, ya que asistió al debut de su hijo Luis Alberto, en Diputados, y posteriormente al juramento de su esposa, María Julia Pou, en el Senado.
Lacalle compartió el palco ubicado a la derecha de la mesa de la presidencia del Senado, con la madre y la esposa del senador Pablo Millor, y permaneció callado todo el tiempo.
En el palco de la izquierda, se sentó primero la presidenta de la Junta Departamental de Montevideo, Nelly Goitiño, y luego la futura primera dama, Mercedes Menafra de Batlle. Ambas conversaban entretenidamente sobre temas culturales, cuando los restantes asientos fueron ocupados por el general Líber Seregni, el actual y el ex intendente de Montevideo, Alberto Roselli y Mariano Arana, el candidato a la intendencia de Canelones por el Frente Amplio, Angel Spinoglio y la esposa y el hijo del senador Gargano.
Seregni se sentó detrás y perfilado a la señora de Batlle, y cuando la ceremonia del juramento terminó, ambos permanecieron conversando unos minutos.
Mercedes Menafra y el líder histórico del Frente Amplio son viejos conocidos, y la primera le recordó los tiempos en que el general jugaba al truco con su padre en el Cantegril Country Club de Punta del Este.
LOS NUEVOS. De los treinta senadores que ingresaron ayer, trece de ellos juraron por primera vez como tales en una ceremonia de apertura parlamentaria. Los colorados José Luis Batlle, Alejandro Atchugarry, Eduardo Malaquina, Mario Carminatti y Walter Riesgo; los nacionalistas Jorge Larrañaga y María Julia Pou; y los encuentristas José Mujica, Rodolfo Nin Novoa, Manuel Núñez, Enrique Rubio, Eleuterio Fernández Huidobro y Mónica Xavier.
Fue el cuarto juramento, en cambio, para Carlos Julio Pereyra, único sobreviviente político del Senado que asumió a la salida de la dictadura en el año 1985.
LOS APLAUSOS. El juramento más aplaudido desde la barra, fue el de la senadora Julia Pou, que se prolongó largamente, y lo siguió en entusiasmo el que recogió el propio presidente interino, Gargano, cuando descendió a su banca para que se lo tomara su compañero de sector, José Korzeniak.
Los juramentos se tomaron por orden alfabético, y por esa razón, la apertura y el cierre de los mismos estuvieron a cargo de dos de las tres representantes femeninas del cuerpo. Los inició Marina Arismendi y los terminó Mónica Xavier, ambas integrantes de la bancada frenteamplista.
CONVOCATORIAS. El Senado de la República fue convocado para hoy, a las 16 horas, con el fin de fijar días y horas de sus próximas sesiones y elegir a los vicepresidentes del cuerpo y a quienes serán sus miembros en la Comisión Permanente y la Comisión Administrativa.
Por su parte, la Cámara de Representantes, una vez electo Washington Abdala como presidente, resolvió pasar en régimen de cuarto intermedio hasta el próximo martes, en que sesionará en forma extraordinaria para elegir también a los vicepresidentes.
* Una fórmula por la cual el Encuentro Progresista accederá a una secretaría del Senado, una prosecretaría de Diputados, una prosecretaría de la Comisión Administrativa y un cargo por comisión en la Dirección de Protocolo del Poder Legislativo, fue el soporte de un acuerdo alcanzado ayer entre el gobierno electo y la izquierda y que permitió votar por unanimidad a Washington Abdala como presidente de la Cámara de Representantes.
Pese al acuerdo, el tema generó un debate indirecto entre los legisladores en la sesión inaugural de la Cámara de Representantes, en la que los legisladores del Encuentro Progresista y colorados y blancos, por la vía de la fundamentación del voto a Abdala, protagonizaron las primeras escaramuzas de la legislatura y disputaron el concepto de si la mayoría es la izquierda o la coalición de gobierno.
Por la mañana, la bancada del Encuentro Progresista analizó una propuesta hecha por el gobierno electo, ofreciendo a esa fuerza política tres prosecretarías, lo que fue considerado inaceptable por los legisladores de la izquierda. Esta valoración puso en peligro hasta horas del mediodía la votación a Abdala como presidente de la Cámara. Los legisladores socialistas, del MPP y de la Vertiente Artiguista, impulsaron en la reunión que bajo esa hipótesis no votarían al diputado del Foro Batllista. Por su parte, Asamblea Uruguay y Alianza Progresista, defendieron el criterio de votar bajo cualquier circunstancia, para dar una señal de buena voluntad por parte de esa fuerza política.
Tras esa reunión, que puso una cuota de suspenso sobre lo que sucedería en la tarde, el senador Reinaldo Gargano se reunió con el vicepresidente electo, Luis Hierro y el senador de la lista 15, Alejandro Atchugarry.
Tras ese encuentro surgió el humo blanco, cuando la bancada del Encuentro Progresista aceptó la fórmula, pero dejó abierta la negociación para tratar el tema de las presidencias de la Cámara, donde el Encuentro Progresista aspira a ocuparlas dos años, mientras blancos y colorados consideran que la izquierda debe tener una sola presidencia.
Ya en sala, las barras estaban repletas de público. En los palcos se encontraban la primera dama Martha Canessa, cuyo hijo, Julio Luis ingresaba a la Cámara por primera vez y en la otra el ex presidente Luis Alberto Lacalle junto a su esposa Julia Pou, para observar a su hijo Luis Lacalle. Allí se instaló también la futura primera dama, Mercedes Menafra.
Al inicio de la sesión, quien abrió el fuego de la polémica fue el diputado socialista Guillermo Alvarez quien dijo que la votación se daba bajo una "situación especial, dado que es la primera vez que se llega a esta instancia, sin haber acordado el resto de las presidencias ni las vicepresidencias, ni el funcionamiento del Parlamento, ni la participación que va a tener esta fuerza política que es la mayoritaria. Este es un punto negativo en la sesión de hoy. Lo digo con dolor", precisó.
Agregó que "más allá de algunas señales del presidente de la República, esta fuerza política no ha recibido el trato que se merece en lo concreto". La postura de Alvarez fue ratificada por los diputados José Bayardi, Nora Castro, Díaz Maynard, Jorge Orrico, Enrique Pintado, Daisy Tourné, Silvana Charlone y Carlos Pita que expresaron su deseo de que el acuerdo se completara en los próximos días y fuera "global".
Pero las alusiones de los legisladores frentistas, sobre que el Encuentro Progresista era el mayoritario, fueron respondidas por los diputados colorados y blancos.
El diputado del Foro Batllista Alejo Fernández Chávez reivindicó al Partido Colorado como el "mayoritario", destacando la coalición de gobierno que conforman con los blancos, concepto que ratificó el diputado Ricardo Molinelli.
El diputado Ruben Díaz, en tanto, dijo que la instalación de la Cámara no era el momento para hacer planteos como los realizados por el Encuentro Progresista, línea de pensamiento que compartió la diputada Martha Montaner.
Desde el Partido Nacional el diputado Gustavo Penadés, planteó que la de ayer fue una "fecha importante para la vida institucional del país" y advirtió que "el Partido Nacional no tiene tasa ni medida para votar a Abdala". Por otra parte, diferenció al Partido Nacional del Partido Colorado. "Las diferencias existen y existirán", advirtió.
El diputado Jaime Trobo, en tanto, destacó la importancia del presidente en la administración del debate político, la invitación a trabajar a los legisladores y la tarea de administración del Palacio Legislativo.